Dragon Ball Z: Infinite World
Introducción
Lanzado en 2008, Dragon Ball Z: Infinite World representa la despedida final de la icónica era de PlayStation 2 de los juegos de lucha de Dragon Ball. Desarrollado por Dimps, el estudio detrás de la legendaria serie Budokai, este título fue concebido como una compilación "lo mejor de" que refinaba las mecánicas que los fans habían llegado a amar durante varios años. Saliendo después del lanzamiento de PlayStation 3, buscó llevar el ya veterano hardware de PS2 a sus límites absolutos, ofreciendo una experiencia pulida y rica en contenido que sirvió como sucesor espiritual de Budokai 3. Si bien enfrentó una dura competencia de la serie Budokai Tenkaichi, Infinite World se labró su propio nicho al centrarse en un combate técnico y profundo y una estructura única basada en misiones.
Historia y Ambientación
El alcance narrativo de Dragon Ball Z: Infinite World es vasto, cubriendo la totalidad de la línea temporal de Dragon Ball Z y extendiéndose hasta la saga de Dragon Ball GT. El juego presenta el modo "Dragon Missions", que permite a los jugadores revivir momentos icónicos del anime a través de un sistema de progresión basado en mapas. A diferencia de títulos anteriores que dependían únicamente de batallas para contar la historia, Infinite World incorpora "Drama Scenes" y minijuegos especializados que añaden variedad al flujo narrativo. Los jugadores viajan desde la llegada de Raditz a la Tierra hasta las batallas climáticas contra los Dragones Sombríos en GT. Incluye muchas escenas famosas de la serie nunca antes vistas en un videojuego, permitiendo a los fans profundizar más que nunca en el universo.
Jugabilidad
Mecánicamente, Infinite World es un refinamiento del clásico sistema de lucha 2.5D visto en Budokai 3. Elimina algunos de los elementos más controvertidos como la mecánica de "Dragon Rush" de piedra, papel o tijera, reemplazándola por un sistema más fluido que recompensa la sincronización y la estrategia. La lista de personajes es impresionante, con más de 40 personajes que alcanzan más de 100 variaciones, incluidas transformaciones. Una adición significativa es la inclusión de "Dragon Missions". Estas no son solo peleas; son minijuegos que recrean desafíos específicos, como Goku corriendo por Snake Way, atrapando a Bubbles en el planeta del Rey Kai o entrenando con la Espada Z. Estas misiones ofrecen un respiro refrescante del combate y añaden una capa de inmersión. El "Capsule System" también regresa, permitiendo una profunda personalización del personaje en cuanto a habilidades y atributos.
Este juego fue lanzado exclusivamente para PlayStation 2 en múltiples regiones, incluidas PAL, NTSC-J y NTSC-U.
Legado
El legado de Dragon Ball Z: Infinite World es algo complejo. En el momento de su lanzamiento, muchos críticos sintieron que era una "repetición" de Budokai 3 lanzada demasiado tarde en el ciclo de vida de la consola. Sin embargo, con el tiempo, la comunidad de juegos de lucha ha llegado a apreciarlo como uno de los juegos de Dragon Ball mecánicamente más sólidos jamás creados. Al refinar los sistemas de combos y eliminar elementos de RNG, sigue siendo un favorito para el juego competitivo entre los entusiastas de lo retro. Sirvió como puente entre la sexta y la séptima generación de consolas, demostrando que aún quedaba vida en el formato de lucha 2D. Su influencia aún se puede sentir en títulos modernos como Dragon Ball FighterZ, que devolvió la franquicia a sus raíces técnicas de desplazamiento lateral.
Curiosidades
- A pesar de ser lanzado en 2008, no incluye personajes de las películas de Dragon Ball que eran comunes en la serie Tenkaichi, centrándose en cambio en la serie principal y GT.
- A menudo es considerado el "Budokai 4" por los fans porque comparte el mismo motor y recursos que la trilogía Budokai.
- La versión norteamericana se lanzó en noviembre de 2008, mientras que la versión japonesa siguió en diciembre.
- Presenta un modo único "Fighter's Road" que es un camino de supervivencia desbloqueable y de alta dificultad para jugadores veteranos.
- El juego es elogiado por sus "Drama Scenes", que proporcionaron un estilo más cinematográfico que sus predecesores.