Siren es un título de terror por excelencia de PlayStation 2 que llevó al límite las capacidades del hardware con su exclusiva tecnología de mapeo facial, creando un inquietante efecto del "valle inquietante". En la PS2, destacó por su dificultad brutal y su estructura no lineal de "Navegador de Enlaces", donde las acciones en una etapa repercuten a través del tiempo para afectar a otras. La mecánica principal es el "sightjacking", que permite a los jugadores ver psíquicamente el mundo a través de los ojos de los aterradores Shibito. Esto crea una experiencia tensa y centrada en el sigilo, donde la vulnerabilidad es constante, ya que los personajes son inmoviles mientras usan la habilidad. Para los coleccionistas, Siren es un clásico de culto imprescindible dirigido por Keiichiro Toyama, el creador de Silent Hill. Su atmósfera opresiva, su compleja narrativa interconectada y el uso innovador de las limitaciones técnicas de la plataforma para aumentar el pavor lo convierten en una piedra angular de la historia del survival horror en la consola.