Ninjabread Man en PlayStation 2 ofrece una experiencia de plataformas 3D más tradicional en comparación con sus homólogos controlados por movimiento. Navegando por los vibrantes entornos cubiertos de azúcar de Candy Land, los jugadores toman el control de un guerrero de pan de jengibre encargado de derrotar hordas de cupcakes mordaces y monstruos de gelatina. El bucle de juego se centra en utilizar una combinación de ataques a distancia de shuriken para aturdir a los enemigos y combate cuerpo a cuerpo con espada de samurái para acabar con ellos. Los coleccionistas y los aficionados a las curiosidades de los videojuegos a menudo buscan este título debido a su notorio estatus dentro del género "budget-ware" de mediados de los 2000. Si bien el juego es breve, su compatibilidad con DualShock 2 proporciona un esquema de control más estable que otras versiones, lo que lo convierte en la forma preferida de experimentar este clásico de culto. Para aquellos que documentan la vasta y variada biblioteca de la PS2, Ninjabread Man se erige como un ejemplo colorido y excéntrico de títulos de presupuesto experimentales.